Tecnología de naves espaciales

20.11.2019

Antes de comenzar quería aclarar que muchas de las tecnologías que veis en películas como Star Trek  o Star Wars, que los controladores quieren que veamos como ciencia ficción, son muy reales, es más actualmente están ya desfasadas, la mejor manera de que las personas no crean en algo, es crear un mundo de fantasía alrededor de cualquier situación, tecnología o acontecimiento.

Aquí vamos a explicar los 3 tipos de tecnología que utilizan las naves de la raza de Taygeta en sus desplazamientos, recalcar que nos llevan miles de años de adelanto tecnológico, serían;

1. Motores Gravitatorios. Por medio de la manipulación gravitatoria y gracias a unos generadores gravitatorios que se ponen en varios lugares alrededor del casco de la nave. Estos pueden alterar el flujo electromagnético gravitatorio sobre un lugar, lugares o zonas específicas en una nave, pudiendo cancelar el efecto de la gravedad o manipularla jugando o con sus frecuencias de salida, así la nave se moverá de un lado a otro o permanecerá estática.

2. Motores de Plasma. Resistentes a temperaturas de más de 4.000 grados, expelen plasma caliente hacía atrás, del mismo modo que los cohetes de la Tierra, pero este plasma contiene un líquido magnético especial superconductor a elevadas temperaturas, dicho plasma sale una frecuencia específica y se controla variando la velocidad de las turbinas y la interacción entre sí entre sus capas aisladas dentro de cada motor. Estos cálculos frecuenciales son llevados a cabo por ordenadores cuánticos.

3. Tecnología Supra-Luminar. Inmersión de la nave en un toroide de frecuencias de alta energía controladas por medio de un ordenador, manipulando el éter.

Para un vuelo Supra-Luminar, el plasma electromagnético sale hacía atrás y hacía arriba, si se activa la conexión entre la nariz de la nave con la parte de atrás, se cierra un circuito electromagnético, como el plasma sale expedido a una frecuencia controlada y acorde a la entrada de la nariz de la nave, se genera un toroide energético que envuelve la nave en una burbuja con una frecuencia o vibración equivalente a la emitida por el motor. Al modificar la frecuencia de salida del motor, se modifica automáticamente la frecuencia de la nave, pudiendo tener la densidad que se quiera. Si tienes la frecuencia del destino, la nave se moverá por medio del éter e instantáneamente llegará a su destino. En el éter la frecuencia es igual a la dirección.